El agua es un elemento esencial para la vida, así como para el desarrollo de las sociedades humanas, ninguna forma de vida puede existir sin ella y técnicamente, ninguna sociedad  avanzada ha prosperado sin disponer abundantemente de este recurso.

El ahorro del agua empieza en nuestros hogares, por eso, debemos adoptar  hábitos respetuosos y eficientes en su uso cotidiano, no sólo para administrar y racionalizar este recurso, sino también para ahorrar energía y, por qué no, dinero. Sólo hay que poner en práctica una serie de sencillos consejos, tanto tecnológicos como de conducta para reducir el gasto hídrico.

¡Descúbrelos!
1. Dúchate en vez de bañarte y acuérdate de cerrar el grifo siempre que no lo estés utilizando.
2. Haz un uso responsable de la lavadora y lavaplatos.
3. Si friegas los platos a mano, hazlo en dos pilas.
4. No abuses de detergentes.
5. Descongela en la nevera y no bajo el chorro del grifo.
6. Recicla el aceite usado y no lo viertas por el fregadero o baño, evita botar medicamentos u otras sustancias que contaminan el agua.
7. Opta por las plantas con un crecimiento sostenible adecuado al clima en el que vives.
8. Instala un depósito de aguas pluviales.

Las consecuencias de no ahorrar agua (sequia) generan un impacto devastador en todos los seres vivos, no solo humanos, como: flora y fauna. Estas faltas de concientización sobre el ahorro de agua pueden generar:
– Enfermedades, como dengue por el almacenamiento de agua.
– Falta de agua potable, llevando a usar agua contaminada.
– Perdida de la biodiversidad, los vegetales y los animales representan gran importancia en el equilibrio ecológico.